martes, 3 de octubre de 2006

P. OVIDI NASONIS TRISTIUM LIBER PRIMUS


I

Parue—nec inuideo—sine me, liber, ibis in urbem:
ei mihi, quod domino non licet ire tuo!
uade, sed incultus, qualem decet exulis esse;
infelix habitum temporis huius habe.

Pequeño –no te envidio- sin mí, libro, irás a la urbe:

¡ay de mí, porque a tu dueño no se le permite ir!

Ve, pero sin refinamiento, como conviene que lo tengan los desterrados;

Ten el infeliz hábito de este tiempo.

nec te purpureo uelent uaccinia fuco—
non est conueniens luctibus ille color—
nec titulus minio, nec cedro charta notetur,
candida nec nigra cornua fronte geras.

y no te envuelvan arándanos con púrpura roja

-no es conveniente a los lutos aquel color-

ni el título se unte con minio, ni el papel con aceite de cedro,

ni lleves blancos flancos con frontal negro.


felices ornent haec instrumenta libellos:
fortunae memorem te decet esse meae.
nec fragili geminae poliantur pumice frontes,
hirsutus sparsis ut uideare comis.

a los felices libros adornen estos recursos:

conviene que tú tengas memoria de mi fortuna.

Que no pulan con la frágil pómez los dobles bordes,

para que aparezcas hirsuto con la cabellera suelta.


neue liturarum pudeat; qui uiderit illas,
de lacrimis factas sentiat esse meis.
uade, liber, uerbisque meis loca grata saluta:
contingam certe quo licet illa pede.


Ni te avergüencen las manchas; quien las vaya a ver,

que se dé cuenta de que mis lágrimas las produjeron.

Ve, libro, y con mis palabras saluda los lugares gratos:

los pisaré de verdad aunque sea con este pie.