domingo, 29 de julio de 2007

Metodología

1) Saber latín es, sobre todo, entenderlo, no ser un experto en gramática. Un castellano parlante sabe qué quiere decir "dame ese libro". No es imprescindible que conozca que "ese libro" es objeto directo de "dame".

2) La gramática está al servicio de la lengua. La lengua no está al servicio de la gramática.

3) Para un castellano parlante, el mejor diccionario de latín es su propia lengua, porque procede del latín. Por eso hay que intentar descubrir qué palabra castellana ha derivado de la latina que leemos u oímos.